¡Sí, quiero!: Cómo el matrimonio cambia tus Finanzas Personales

Es un gran paso para las parejas. Aunque actualmente muchas deciden convivir antes de dar el salto al matrimonio, ven en el “Sí, quiero” una nueva forma de vida. Si hasta el momento cada uno manejaba el dinero a su antojo, puede que esto se haya terminado, y todo – incluyendo la vida financiera – se multiplique por dos.

Atrás van a quedar los gastos excesivos en comida y bebidas, las mini vacaciones con amigas un fin de semana largo, incluso los asados de ellos que pueden durar un día entero. ¿O es que la vida de soltero puede fusionarse con la vida de casado? Ya lo veremos en este post.

Al casarse, una persona deja de estar sola para estar acompañada. Es que quizás haya encontrado su complemento, su media naranja, esa otra parte que lo equilibra. Lo mismo pasa con el dinero y las finanzas personales, a veces alguien es muy desordenado con las cuentas del mes, pero llega ella para ordenarlo y hacer la vida más fácil. Es común escuchar a matrimonios de años en los que las tareas se encuentran distribuidas y así llevan adelante su hogar, para alcanzar sus metas y cumplir sus sueños.

¿Podrán los recién casados entenderse el uno al otro logrando adaptar sus finanzas personales a la vida de a dos? Entérate aquí cómo todo se vuelve diferente 🙂

¡Sí, quiero!: Cómo el matrimonio cambia las finanzas personales

1 | Es matemática: 1 + 1 = 2

Aunque cada pareja es un mundo y lo resuelven como pueden, muchos optan por “juntar” el dinero. ¿Qué es eso? Acá no importa si uno gana más que el otro, los sueldos van a parar a un fondo común. Ellos hacen que las finanzas personales se transformen en finanzas conjuntas. Será de allí de donde se saque lo necesario para pagar el arriendo – en caso que exista -, las compras del supermercado y se ahorre para el tan ansiado viaje cuando lleguen las vacaciones. Además, si son organizados tendrán un fondo de reserva para situaciones extraordinarias. Han decidido compartir la vida, decidieron que el dinero sea el medio para conseguir lo que buscan, ya no están solos: 1 +1 es igual a 2.

2 | ¿Quién hace qué?

En la vida de soltero, uno debía encargarse de todo. Aquí viene un brillante motivo por el que un matrimonio es sinónimo de felicidad: delegar responsabilidades. Al compartir un hogar, uno se encarga de cocinar y el otro de lavar los platos, ella saca a pasear al perro y el lava el auto. Algo similar pasa con lo relacionado a las finanzas personales, hoy transformadas en finanzas de familia. ¿Quién va a ser el encargado de pagar el arriendo todos los meses? ¿Habrá alguien que pague los servicios? Por más que el dinero vaya a un fondo en común (no siempre es así), cada persona tendrá un rol.

Un ejemplo simple pero muy gráfico sería que uno realice las compras mensuales en el supermercado y el otro se encargue de otros gastos fijos como arriendo y servicios. Distribuir tareas y responsabilidades es parte del matrimonio. ¡Aprende a delegar!

3 | ¡Hola, yo administro esta casa!

En una pareja siempre hay uno que es más ordenado que el otro. Le encanta que la casa se mantenga ordenada, tiende la cama antes de irse al trabajo, y también administra el dinero. Es esa persona que sabe exactamente lo que se lleva gastado en el mes, la cantidad de dinero que se destinará para el supermercado, y controlará que se pague todo. No es una tarea simple, pero alguien la debe hacer.

4 | ¿Y los gastos individuales?

Este punto se opone en cierto modo al ” 1 + 1 = 2″. Hay tipos de matrimonios se toman ciertas licencias con el dinero. Son una especie de mezcla de cuestiones. Por un lado deciden que haya un fondo común en el que justamente se usa para cosas conjuntas, pero guardan una parte para SUS gastos. Es el momento en que cada persona administra sus finanzas personales. Hasta hay quienes tienen una cuenta en el banco, aparte de la familiar, para tener su dinero y hacer lo que desee sin darle explicaciones a su esposo o esposa. Es una forma de estar “juntos pero no revueltos”.

Como verás el matrimonio no es sólo firmar un papel. Incluye muchas otras cosas como el amor y decidir recorrer un camino con quien se ha elegido. Pero también trae aparejada una vida financiera conjunta en la que las finanzas de un hogar se hacen de a dos y se planifican sueños. Casarse es maravilloso, ¿no crees?

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